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Análisis de agua de pozo: qué pedir

El aspecto y el sabor no dicen nada. Ni «lleva toda la vida bebiéndose». Esto se resuelve en un laboratorio y de ninguna otra forma.

Qué se analiza

Un análisis orientado a consumo humano cubre tres bloques:

  • Microbiológico. Presencia de bacterias indicadoras de contaminación fecal. Es el bloque que puede causar daño de forma inmediata y el que más veces sale alterado en captaciones particulares.
  • Físico-químico. Nitratos, nitritos, amonio, conductividad, pH, dureza, hierro y manganeso. Los nitratos son el hallazgo más habitual en zonas agrícolas o ganaderas.
  • Metales y elementos traza. Arsénico, plomo y otros, con presencia muy dependiente de la geología de la zona.

Encarga el análisis a un laboratorio acreditado y dile expresamente que es para agua de consumo humano. El paquete de parámetros no es el mismo que el de un análisis de riego o de piscina.

Cómo se toma la muestra

Una muestra mal tomada invalida el resultado, y puede fallar por el lado optimista o por el pesimista sin que lo notes. Las reglas básicas son estas: usa el envase que te da el laboratorio, estéril para el análisis microbiológico. Deja correr el agua un rato antes de llenar. No toques el interior del envase ni el tapón. Llénalo sin cámara de aire cuando te lo indiquen. Y llévala al laboratorio en pocas horas y en frío.

Si el laboratorio ofrece tomar la muestra ellos, suele merecer la pena.

Qué hacer con el resultado

El tratamiento se elige después del análisis y en función de lo que aparezca, no al revés:

  • Contaminación microbiológica: hay que buscar y corregir el origen (proximidad de fosas, ganadería, sellado sanitario deficiente del sondeo) y, además, desinfectar. Poner un filtro sin corregir el origen es tapar el síntoma.
  • Nitratos: no se quitan con carbón activo ni hirviendo el agua. Requieren ósmosis inversa o tecnologías equivalentes.
  • Dureza alta: no es un problema sanitario. Es doméstico y se aborda con un descalcificador si compensa.
  • Hierro y manganeso: manchas y sabor. Se tratan con filtración específica.

Repetir, aunque salga bien

Un análisis es una foto de un día. Un pozo puede estar impecable en verano y contaminado tras las primeras lluvias, que arrastran al acuífero lo que haya en superficie. Por eso se repite periódicamente, y siempre después de una obra cerca, de una inundación o de un cambio en el sabor, el olor o el color del agua.

Esta página es informativa. Para decidir si un agua es apta para consumo, el criterio es el del análisis de un laboratorio acreditado y el de la autoridad sanitaria competente.

Preguntas frecuentes

¿Sirven las tiras reactivas o los kits caseros?

Para una orientación muy básica de dureza o pH, sí. Para decidir si el agua es potable, no: no detectan contaminación microbiológica de forma fiable ni cuantifican bien los parámetros químicos.

¿Hervir el agua la hace potable?

Hervir reduce la carga microbiológica, pero no elimina nitratos, metales ni la mayoría de contaminantes químicos. De hecho, al evaporar agua, los concentra.

¿Cada cuánto debo repetir el análisis?

Con periodicidad regular, y además siempre que cambie el sabor, el olor o el aspecto, tras lluvias intensas o inundaciones, y después de cualquier obra próxima a la captación.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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