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Pozos y sondeos

Perforar es la parte cara y la que no tiene vuelta atrás. Conviene entender qué se está comprando antes de que llegue la máquina.

Corte de un sondeo de agua con el sellado sanitario, el entubado, el empaque de grava y el acuífero, junto a los cinco pasos antes de perforar: permiso, estudio hidrogeológico, caudal no garantizado, presupuesto y análisis final.
Perforar es la parte cara y la que no tiene vuelta atrás. Conviene entender qué se está comprando antes de que llegue la máquina.

Pozo, sondeo y permiso

Un pozo excavado es de gran diámetro y poca profundidad, el clásico de las fincas antiguas. Un sondeo es una perforación estrecha y profunda, hecha con máquina, que busca acuíferos a bastante más profundidad. Hoy casi todo lo que se ejecuta es sondeo.

Lo primero, antes que la técnica: captar aguas subterráneas requiere autorización o concesión del organismo de cuenca. No es un trámite opcional ni algo que se resuelva después. Los umbrales y el tipo de título dependen del volumen y del uso, y se consultan en la confederación hidrográfica correspondiente.

Y sobre el caudal: nadie puede garantizarlo de antemano. Un estudio hidrogeológico previo reduce mucho el riesgo de perforar en un punto malo, pero perforar siempre tiene una componente de incertidumbre. Desconfía de quien te prometa un caudal concreto antes de perforar.

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Fuentes

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