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Ósmosis inversa y filtración

Es el tratamiento doméstico más completo y el más malentendido. Filtrar, descalcificar y potabilizar son tres cosas distintas.

Tres columnas comparando un filtro de sedimentos, un filtro de carbón activo y una ósmosis inversa, con lo que retiene cada uno y el coste de la ósmosis: rechaza agua y desmineraliza.
Es el tratamiento doméstico más completo y el más malentendido. Filtrar, descalcificar y potabilizar son tres cosas distintas.

Tres tecnologías que no hacen lo mismo

Un filtro de sedimentos retiene partículas: arena, óxido, turbidez. Un filtro de carbón activo retiene cloro, sabores y olores y algunos compuestos orgánicos. Una ósmosis inversa hace pasar el agua a presión por una membrana semipermeable que retiene la inmensa mayoría de las sales disueltas, nitratos y metales.

Por eso la ósmosis es la opción cuando el análisis detecta un problema químico (nitratos, por ejemplo) y no basta con filtrar. A cambio tiene dos costes que hay que conocer: rechaza agua (una parte se va al desagüe para arrastrar lo retenido) y el agua resultante queda muy desmineralizada, por lo que muchos equipos incorporan un remineralizador.

Y el mantenimiento no es opcional: los filtros previos y la membrana tienen vida útil. Y un equipo con filtros agotados deja de proteger y puede empeorar la calidad del agua.

Guías de ósmosis

Fuentes

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