La bomba arranca y para sin parar
Es la avería más frecuente y la más malinterpretada: casi nunca es la bomba. Se comprueba en cinco minutos con un manómetro de bicicleta.
Qué está pasando
Los instaladores lo llaman ciclado: la bomba arranca y para repetidamente, a veces varias veces por minuto, incluso con un solo grifo abierto. Cada arranque es un pico de corriente y un esfuerzo mecánico, así que ciclar durante semanas es la forma más eficaz de matar un motor.
La causa, en la inmensa mayoría de los casos, no es la bomba: es el calderín.
Para qué sirve el calderín
Es un depósito dividido por una membrana. A un lado entra el agua; al otro hay aire a presión (la precarga). Ese aire actúa como un muelle: acumula agua a presión para que, al abrir un grifo, salga del calderín en vez de tener que arrancar la bomba.
Si el calderín pierde la precarga de aire, o si la membrana se rompe, deja de acumular. Entonces la bomba tiene que responder a cada demanda por pequeña que sea: arranca, sube la presión de golpe, el presostato la para, cae la presión inmediatamente, vuelve a arrancar. Ciclado.
Cómo comprobarlo
- Corta la corriente de la bomba.
- Despresuriza la instalación abriendo un grifo hasta que deje de salir agua.
- Busca la válvula de aire del calderín: es una válvula tipo bicicleta, normalmente bajo un capuchón.
- Mide con un manómetro de bicicleta o de coche. Debe marcar la precarga que indique el fabricante, algo por debajo de la presión de arranque de la bomba.
Dos resultados posibles: si marca poco o nada de presión, hay que reponer aire con un inflador hasta el valor correcto. Si al pulsar la válvula sale agua en vez de aire, la membrana está rota y hay que sustituir el calderín.
Si no es el calderín
- Presostato desajustado o sucio. Si los diferenciales de arranque y parada están demasiado juntos, la bomba cicla aunque el calderín esté bien.
- Una fuga en el circuito. Si la bomba arranca sola sin que nadie use agua, hay una pérdida en algún punto: la presión cae y el presostato la despierta. Puede ser un grifo goteando, una cisterna o una tubería enterrada.
- Válvula de retención mal. Deja volver el agua y la presión cae.
- Calderín demasiado pequeño para el consumo de la casa: aunque esté correcto, no acumula lo suficiente.
La rutina que lo evita
Comprobar la precarga del calderín una vez al año, con la instalación despresurizada. Es una operación de cinco minutos que evita la avería más cara del pilar.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta presión debe tener el calderín?
La que indique el fabricante del grupo, y siempre algo por debajo de la presión de arranque de la bomba. Ese dato suele venir en la placa del equipo o en su manual.
La bomba arranca sola de noche sin usar agua
Es el síntoma clásico de una fuga: la presión cae por sí sola y el presostato despierta la bomba. Conviene localizar la pérdida en vez de convivir con ella.
¿Puedo poner un calderín más grande?
Sí, y en instalaciones que ciclan por consumo alto suele ser la solución correcta. Un calderín mayor espacia los arranques y alarga la vida de la bomba.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- BOE. RD 3/2023, calidad del agua de consumo
- Ministerio para la Transición Ecológica. Agua