Aguas grises: qué son y qué se puede hacer con ellas
Salen de la ducha y del lavabo, llevan poca carga y por eso se pueden aprovechar para la cisterna y el riego. Lo que nunca pueden es beberse.
Se llaman aguas grises a las aguas residuales que salen de la ducha, la bañera, los lavabos y el bidé: agua ya usada. Pero sin restos fecales y con mucha menos carga orgánica que la del inodoro. Esa diferencia de carga es la razón de todo lo demás.
Un agua gris se puede tratar con un equipo pequeño dentro de la propia vivienda y volver a usar para la cisterna o para riego. Un agua negra necesita el sistema de saneamiento completo. Lo que un agua gris no es, en ningún caso y por muy transparente que salga, es agua para beber.
¿Qué desagües son aguas grises y cuáles no?
El reparto no es una convención caprichosa: separa los desagües por lo que arrastran.
- Aguas grises claras: ducha, bañera, lavabo y bidé. Jabón, restos de piel, pelo y poco más.
- Aguas grises oscuras: lavadora y, para muchos fabricantes, también fregadero y lavavajillas. Llevan detergentes concentrados, fibras textiles y, en el caso de la cocina, grasas y restos de comida, que son justo lo que colmata un filtro. Por eso la mayoría de las instalaciones domésticas dejan la cocina fuera y se quedan con el baño.
- Aguas negras: el inodoro. No entran nunca en un circuito de reutilización doméstica.
| Aguas grises | Aguas negras | |
|---|---|---|
| De dónde salen | Ducha, bañera, lavabo, bidé (y según el caso lavadora) | Inodoro |
| Carga orgánica | Baja | Alta |
| Patógenos fecales | Bajos, pero no cero | Altos |
| Qué las ensucia | Jabón, pelo, fibras, piel | Materia fecal y papel |
| ¿Se pueden reutilizar en la casa? | Sí, tratadas y desinfectadas | No |
| Destino habitual | Cisterna, riego, baldeo | Red municipal, fosa séptica o depuradora |
| Aguantan almacenadas | Muy poco sin tratar: horas | No procede |
¿Para qué se reutilizan realmente?
Para los consumos de la casa que no necesitan agua potable, que son básicamente tres: la cisterna del inodoro, el riego del jardín y el baldeo de superficies exteriores. Tiene su lógica interna: lo que genera el baño de una vivienda y lo que consumen la cisterna y el riego son órdenes de magnitud parecidos. Así que el circuito se cierra sin grandes excedentes ni grandes carencias.
Hay usos para los que no se reutilizan, y conviene tenerlos igual de claros: consumo humano, cocina, ducha, lavado de ropa, llenado de piscina y cualquier uso donde el agua pueda acabar en contacto con la boca. En riego, lo razonable es enterrar la línea o usar goteo subsuperficial en lugar de aspersores. Así no generas aerosoles ni mojas la parte comestible de un huerto.
Un sistema de aguas grises no es una depuradora
Es un malentendido frecuente, y explica bastantes decepciones. Una depuradora doméstica trata toda el agua residual de la casa (grises y negras) para poder verterla con la calidad que exija el organismo competente. Un equipo de aguas grises hace algo distinto: coge solo la mitad limpia, la acondiciona y la devuelve a la casa para volver a usarla. El agua no sale del sistema mejorada para el medio: sale reutilizable para un uso concreto.
La cadena típica tiene cinco pasos: filtrado de pelos y fibras, decantación o tratamiento biológico ligero, desinfección (cloro o luz ultravioleta), un depósito pequeño y un grupo de presión que lleva el agua a la cisterna o al riego. El objetivo de todo eso es quitar turbidez, olor y patógenos. No pretende potabilizar.
Si lo que te hace falta es lo otro, la comparación entre sistema pasivo y sistema aireado está en fosa séptica o depuradora.
Qué exige la casa: dos redes que no se tocan nunca
Aquí está el verdadero coste de una instalación de aguas grises, y no es el equipo. Hacen falta dos redes separadas:
- Una de recogida, que lleve solo los desagües del baño hasta el equipo, sin mezclarse con la bajante del inodoro.
- Otra de distribución del agua reutilizada hasta la cisterna y el riego, independiente de la red de agua potable, señalizada de forma inequívoca y con los puntos de toma identificados como agua no apta para el consumo.
Las dos redes no pueden conectarse entre sí en ningún punto: una conexión cruzada. Aunque sea provisional y con la mejor intención, mete agua no potable en la red de la vivienda. Por eso una instalación de aguas grises es sencilla de proyectar en obra nueva o en una reforma integral. Y bastante ingrata en una casa terminada, donde los desagües ya van juntos dentro del muro.
Y a efectos de trámite, ¿qué manda?
No hay una regla única: la reutilización de aguas grises en una vivienda unifamiliar se resuelve con tres piezas distintas, y conviene consultarlas en este orden.
- La ordenanza municipal. Es la que de verdad decide. Hay municipios que obligan a prever red separativa en obra nueva a partir de cierto tamaño, otros que la fomentan y otros que no la mencionan. Se pregunta en el ayuntamiento antes de proyectar nada.
- La normativa autonómica de aguas y de sanidad ambiental, que puede añadir condiciones sobre el uso al que se destina el agua.
- El marco estatal de reutilización, que establece el régimen jurídico de la reutilización de las aguas depuradas. Está pensado para el agua regenerada que sale de una depuradora, no exactamente para el circuito interno de una casa, y ese es justo el motivo de que la ordenanza local acabe siendo la referencia práctica.
Lo que sí es constante en todas partes es la parte técnica de la instalación: separación total respecto a la red de agua de consumo y señalización de los puntos de agua no potable.
El error que arruina la instalación
Almacenar agua gris sin tratar. Es agua templada con materia orgánica disuelta, y en cuestión de horas se vuelve séptica, huele y deja de ser recuperable. Por eso los equipos tratan y desinfectan antes de guardar. También limitan el tiempo que el agua permanece en el depósito y llevan un rebosadero al saneamiento para cuando entra más de la que se consume.
Por lo mismo, un depósito de agua reutilizada pide limpieza y revisión periódicas, igual que cualquier otro. El procedimiento general está en cómo limpiar un depósito de agua. Si abandonas el sistema unos meses, lo sensato al volver es vaciarlo y limpiarlo, no arrancarlo y confiar.
Preguntas frecuentes
¿Se puede beber el agua gris tratada?
No, en ningún caso. Un equipo de aguas grises quita turbidez, olor y patógenos para que el agua sirva para la cisterna o el riego, pero no es un proceso de potabilización ni está diseñado ni controlado como tal. El agua de consumo de una vivienda tiene su propio circuito y, si procede de captación propia, su propio control analítico en laboratorio acreditado.
¿La lavadora cuenta como agua gris?
Depende del equipo. Muchos fabricantes la admiten y la clasifican como agua gris oscura, porque lleva detergente concentrado y fibras textiles; otros prefieren dejarla fuera para no cargar el filtro. Lo que casi nadie admite es el fregadero, por las grasas y los restos de comida.
¿Puedo reutilizar aguas grises en una casa ya construida?
Técnicamente sí, pero suele ser costoso en obra y no siempre viable: hay que separar los desagües del baño del resto y tender una segunda red hasta la cisterna y el riego. Si los bajantes ya van juntos dentro del muro, la instalación deja de ser sencilla. En obra nueva o reforma integral es cuando compensa plantearlo.
¿Puedo regar el huerto con agua gris?
Con precauciones y nunca por aspersión. Lo razonable es goteo enterrado o subsuperficial, evitando mojar la parte comestible de la planta, y dejar fuera las hortalizas que se comen crudas. Además conviene usar jabones y detergentes poco cargados de sodio y de boro, que son los que perjudican al suelo a medio plazo.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Ministerio para la Transición Ecológica. La reutilización de las aguas tratadas
- Boletín Oficial del Estado. Real Decreto 1620/2007, régimen jurídico de la reutilización de las aguas depuradas
- Código Técnico de la Edificación. DB-HS, Salubridad